Escribí noventa mil palabras en markdown sin pensar nunca en la maquetación. Cuando por fin necesité un PDF para imprenta, las plantillas de capítulo ya estaban listas.
Testimonios
Autores, editores y pequeñas editoriales cuentan cómo encaja Scribe en el trabajo largo y cuidadoso de terminar un libro.
Escribí noventa mil palabras en markdown sin pensar nunca en la maquetación. Cuando por fin necesité un PDF para imprenta, las plantillas de capítulo ya estaban listas.
Notas al pie, bibliografía, varios documentos fuente — Scribe gestiona el trabajo de referencias sin arrastrarme a los estilos de Word. El formato bibliográfico se mantiene coherente.
En un poemario las decisiones tipográficas son el libro. Poder componer PDFs para imprenta con CMYK real y reutilizarlos entre títulos cambió nuestra planificación de producción.
Trabajo en dos idiomas a la vez. La composición vertical CJK de Scribe es la única que he usado que no parece un parche — y el markdown se mantiene limpio.
La mayor parte de mi escritura ocurre sin conexión, en trenes y cafés. Que Scribe sea una app de escritorio con todo en local es lo que me permite terminar los borradores.
Los Style Addons me permiten mantener un mismo manuscrito y alternar entre una apariencia tipo bolsillo y una exportación tipo guion sin reconstruirlo todo desde cero.